Me llamo Natalia, tengo 25 años y soy colombiana… de esas que no pasan desapercibidas ni aunque quieran. Dicen que mi acento es lo primero que enamora. Suavecito, dulce, pero con ese ritmo que sube y baja como si estuviera bailando incluso cuando solo estoy hablando. Nací con el sol en la piel y el sabor del café corriéndome por las venas. Tengo el cabello oscuro, largo, de esos que invitan a enredar los dedos sin previo aviso. Mis ojos… bueno, mis ojos no saben mentir, pero sí saben provocar. No soy tímida, pero tampoco soy fácil. Me gusta el juego de miradas, la tensión que se siente en el aire antes de que pase algo… esa chispa que eriza la piel y acelera el pulso. Me encantaría conocerte pronto.